martes, 23 de junio de 2015

Alvaro Donoso "Regreso a Casa"

Vista de la muestra en la Sala El Farol.
Por Juan Bragassi H.

Durante  este mes de junio y parte del mes de julio, se está realizando la muestra de dibujos, grabados y collage del fallecido (2008) artista y crítico de arte Alvaro Donoso.
Nacido en la ciudad de Viña del Mar en 1939, realizó inicialmente su formación artística en la Escuela de Bellas Artes  de Viña del Mar. Siendo becado por el gobierno brasileño, donde profundizó sus conocimientos en las técnicas del grabado. Continuando dichos estudios en Ecuador, asistiendo al taller del pintor Guayasamín.
Se desempeñó como profesor de grabado en la sede Valparaíso de la U. de Chile, director de la Sala El Farol y del concurso nacional de arte joven, hasta su remoción por motivos extra académicos y artísticos a comienzos de los 90´s.
Uno de los trabajos exhibidos.
En alguna medida, esta muestras de trabajos del artista Alvaro Donoso, viene a ser un acto de reparación y de reconocimiento a su trayectoria.

lunes, 18 de mayo de 2015

Francisco Rivera Scott expone obras recientes en Sala Viña del Mar

El destacado grabador, pintor, escultor, fotógrafo y académico Francisco Rivera Scott presenta su obra reciente en la propuesta visual “Sistemas Progresivos Opuestos – Procesos Sucesivos II” en la Sala Viña del Mar, ubicada en calle Arlegui 683.
La muestra da cuenta de la pulcritud técnica del artista y de la agudeza conceptual que logra plasmar en su trabajo que es fruto del análisis permanente sobre la forma y el color en sus 50 años de trayectoria artística.
“Lo único que vemos los seres humanos son colores y formas de ríos, montañas, lámparas, sillas, mesas, casas, a las que le hemos puesto nombre para poder comunicarnos con los demás, por eso me interesa el juego de las formas en su máxima expresión y sus relaciones” señala Rivera Scott.
Las obras cuentas con relieves, trabajo de cortes y ensamblajes que evidencian la abstracción que adquiere cuerpo con el color que cobra protagonismo sobre la madera.
Para Rivera Scott “el tema está en la relación que se produce entre una y otra obra, porque existe un diálogo, un tránsito entre ellas y lo que no está en una está en otra. Eso enuncia un proceso, la mayoría son cuadradas y algunas son rectangulares, lo que significa un sistema, un método a través de una figura simétrica que voy desarticulando en sus propias estructuras”.
Se trata de una propuesta estética en que las formas se desmantelan, se intervienen unas a otras en un trabajo conceptualista de la pintura como un código de comunicación, cargada de significación y no de representación del mundo.
El artista trabaja con materiales alternativos a la tela, como la madera, para buscar un lenguaje inédito y propio, por lo que no le interesan las retrospectivas ya que prefiere exponer lo que tiene vigente en la actualidad.
“Mis obras tienen movimiento dependiendo del lugar desde el que se las mira, tienen un proceso de mutación y transformación, que es como la vida, la naturaleza es así”, destaca el artista.
Los procesos sucesivos compuestos refiere a que siempre trabajaba con los contrarios, con excavados en un cuadro y relieves en otro, para dar una imagen de complemento entre ellos, en una transformación constante.
Francisco Rivera Scott, se formó en la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar, que celebra 80 años de historia, bajo tutela del maestro Alemán Hans Soyka en pintura y dibujo, y en grabado de los maestros Carlos Hermosilla Álvarez y el Brasilero Roberto de la Mónica.
La exhibición cuenta con entrada liberada al público y permanecerá hasta el 13 de junio, de lunes a sábado de 10 a 20 horas, en la Sala Viña del Mar (Arlegui 683).

domingo, 26 de abril de 2015

Recreación Iconográfica de los Grabados de Ciro Silva

Portada de la publicación de Daniel Lagos Ramírez
 Por Juan Bragassi H.
Daniel Lagos , es artista visual grabador, nacido en  Castro, Chiloé en 1976. Licenciado en Arte por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y docente del instituto de arte de esa misma institución.
Este breve trabajo- un catálogo de  14 páginas- recata la vida y la obra gráfica del  grabador Ciro Silva, perteneciente a la primera generación de la denominada "época de oro" del taller de grabado, de la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar. Período donde fue instruido por la personalidad de el grabador  Carlos Hermosilla.
"(...) De este modo Ciro Silva se inserta como un actor fundamental entre el variopinto grupo de grabadores de Viña, el cual tuvo su período más productivo entre los años 1944 a 1969. Citar aquí este colectivo es de suma importancia pues la obra de Silva aparecerá siempre amparada y promovida en el contexto de la circulación programática de tal grupo (...)".
Ciro Silva; Imagen de Plaza Echaurren, punta seca
En sus trabajos, se registra con aire expresionista y de realismo social, los sujetos, paisajes y costumbres populares de la ciudad puerto de Valparaíso.
Ciro Silva nace en San Felipe en 1907, llega a Valparaíso con 21 años trabajando den la Ahuana, ingresando en 1941 al taller  de grabado del maestro Hermosilla. 
Realiza numerosas exposiciones y obteniendo distinciones, como  el primer premio medalla de oro, en el Salón nacional IV Centenario de Concepción.
Anopta Daniel Lagos:"(...) Será un cronista  y dibujante infatigable, que luego más de tres décadas dedicadas al grabado fallecerá a los 70 años, un 13 de julio de 1977".
“Los restos de Ciro Silva están enterrados en el Cementerio de Disidentes de Valparaíso, en el cerro Cárcel, pero no hay data de su muerte. Tuve que averiguarla en el Registro Civil”, comenta Lagos, quien investigó sobre la vida y la obra de Silva en el proyecto “Recreación iconográfica de los grabados de Ciro Silva Salas”.


miércoles, 22 de abril de 2015

Acuarelista y Pintor Valdiviano Antonio Oyarzún

Pintor Valdiviano Antonio Oyarzún
Nacido en la ciudad de la Unión, formado como pintor autodidacta, se ha hecho conocido principalmente por sus acuarelas de paisajes naturales y urbanos. En el año 2014, cumplió 25 años de labor, publicándose un libro bajo la editorial Arte Sonoro Austral donde se deja una breve registro de su biografía, su apego al la ciudad de La Unión y una variada muestra  de sus trabajos, los que constan de dibujos, grabados, pinturas a la acuarela.
El sitio web de este artista es www.antoniooyarzun.cl

También hemos encontrado una video entrevista, donde podremos averiguar un poco más sobre su persona. Ir a video entrevista

Portada del libro publicado el 2014



viernes, 20 de febrero de 2015

Los Dioramas de Rodolfo Gutiérrez

Rodolfo Gutiérrez "Zerreitug" en Viña del Mar.
Por Juan Bragassi H.
Tal vez muchos lo lo distinguen por su nombre ni por su seudónimo artístico "Zerreitug", pero sí por sus dioramas o maquetas de episodios históricos ubicados sino es en museos históricos, en algunas de las estaciones emblemáticas del metro de la ciudad de Santiago de Chile. Su autor es Rodolfo Gutiérrez, quien nació en Santiago en 1944 pero que vivió en la ciudad de Quilpué 20 años de su vida, de oficio contador, se dedicó al poco tiempo a la realización de figuras talladas en madera, las que vendía en un a tienda de regalos en la ciudad de Santiago con bastante éxito, empezando a recibir pedidos del extranjero.
Es en 1981, que inaugura los primeros dioramas, donde registraba diversos pasajes de la historia de Chile, los cuales fueron ubicados al interior de la remozada Casa Colorada. Esos fueron sus inicios, ahora este autor suma alrededor  unas ochenta obras, ubicadas en distintos lugares del país.
Recientemente Mauricio Motles, en el marco de su  proyecto de tesis para su Master, publicó una investigación sobre la vida, aspectos del oficio y obra de Rodolfo Gutiérrez, el cual constituye un valioso documento, que viene a sintetizar aspectos relevantes del  trabajo artístico de "Zerreitug".
En relación  a la difusión  obra de este artista, debemos destacar la realización en la Sala de exposiciones de Centro Cultural de Viña del Mar, de una muestra  que se extenderá hasta el 6 de marzo del presenta año 2015,  donde además de poder observar algunos ejemplos de sus dioramas, están exhibición algunas figuras talladas de temáticas populares en madera, así como algunos trabajos en bajo relieve, todos ellos coloreados, así como también - como para tener una idea más acabada del proceso creativo-, de algunos croquis y bocetos.
"Todas las figuras talladas en madera, como así mismo, las personas delos dioramas que he realizado a lo largo de mi carrera artística, no son una repetición de personajes con distinta indumentaria. Cada uno de ellos tiene un temperamento un carácter definido; un pirata viejo no es el mismo viejo vestido de zapatero, n siquiera es un pirata viejo, porque tanto el uno como el otro tiene una vida distinta, sus recuerdos y expectativas no son la mismas, sus costumbres y actividades han hecho de él un ser individual e inconfundible, y esas consideraciones están presentes en todos y cada uno de mis trabajos". (Rodolfo Gutiérrez)

jueves, 12 de febrero de 2015

Arte en Chile Grupo Forma y Espacio: Lejos de Toda Realidad

Por Gema Swinburn P.

Robinson Mora "Observatorio III".
Por cuatro décadas el grupo “Forma y Espacio” ha rechazado el arte figurativo, buscando, por sobre todo, la relación del mundo con la geometría. Ramón Vergara Grez es el padre de este movimiento y del antecesor, el grupo “Rectángulo”; el cual nació como rebeldía frente a la sobre abundancia de retratos y casitas de campo dentro de la pintura chilena.

 Cuarenta años cumple “Forma y Espacio”; un grupo diverso cuyo mayor interés está centrado en la posibilidad de alejarse de la realidad inmediata, para traducirla en abstracción.
¿Qué une a este grupo? Básicamente la búsqueda de lo geométrico. Una búsqueda que se aleja  de todo contacto con el mundo exterior. Una tendencia pictórica que no sólo se queda  en el trabajo plástico sino que también, alcanza la investigación teórica.

 Todo comenzó  con el movimiento “Rectángulo”, encabezado por Ramón Vergara Grez integrado  en sus comienzos  por artistas que a mediados de la década del 50 cuestionaban y hacía alarde del aburrimiento temático que invadía  la pintura chilena. Definitivamente, no querían ver ni menos pintar más campos de la zona central, chilena, ni menos la condición social del hombre  de pueblo ni del elegante aristócrata… los talleres de los artistas eran otro de los temas considerados abominables.
Pintura de Ramón Vergara  Grez.

El programa del grupo rectángulo fue eliminar, en forma progresiva, las formas naturales que provenían del mundo exterior, mediante un rigor en la composición, en el limpio juego cromático, en el dibujo esquemático y plano. Sus propios integrantes caracterizaron su movimiento como “el primero que estudió, practicó y difundió en el país, el concepto de arte no figurativo constructivo, proponiendo una concepción del arte con la que se podía concebir una realidad funcional y plástica” (pintura chilena; Gaspar Galaz y Milan Ivelic).

Si bien es cierto que ese fue el comienzo, no cabe dudas que ese grupo mantiene aún vigencia. Cuarenta años después, el movimiento no pierde vigor. Actualmente re nominados “Movimiento Forma y Espacio”, han sido capaces de sobrevivir a verdaderas guerras generacionales y estéticas. Nos referimos al informalismo que trató de arrasarlos, a la negociación del arte conceptual que nunca le otorgó  valor a la pintura propiamente tal, los transvanguardistas que solo postulaban inmediatamente al gesto.

“Los artistas definen geométrico por zonas geográficas; distinguiendo la geometría racional- funcional de los países de economías desarrolladas, de la mito- mágica- metafísica que caracteriza el tercer mundo”. Así definen su arte este grupo heterogéneo y disparejo de pintores, que ha tenido en Ramón Vergara Grez su más acérrimo defensor.


 Fuente: Crónicas del Domingo; Diario El Mercurio de Valparaíso. Arte, página 16.

martes, 10 de febrero de 2015

Arte en Chile Mujeres: Su Difícil Camino en el Arte

 Por Carlos Lastarria Hermosilla

 Carolina Landea, destaca el paisaje y la presencia femenina.
Durante muchos siglos los círculos del conocimiento universal estuvieron invadidos por una admiración desmedida hacia las obras de los artistas hombres, dejando en un segundo plano y hasta en un lugar desconocido la labor artística de las mujeres. Sin embargo, en la ambigüedad, el historiador Caius Plinius (Siglo I) destaca a seis  mujeres pintoras las que, según  sus breves notas, podían competir sin mayores cortapisas con los hombres en la esfera del arte.
Giorgio Vasari en 1550 inscribe en un publicación los nombres de Suor Plautilla Lucrecia Quistelli, Sofonisba Anquisolla e Irene di Spilembergo, pintoras y miniaturistas. Pero en la otra edición corregida las ignora. Años más tarde Germaine Longhi, con una arrogancia y soberbia sublime, escribe: “Cualquier trabajo artístico realizado por una mujer es como una perla en la cabeza de un sapo” y agrega: “Como si hubiesen  pintado con el pincel sujeto entre los dedos del pie”.
Este desconocimiento de la creatividad femenina se mantuvo hasta las últimas décadas del siglo pasado. Con la aparición del movimiento impresionista la mujer comenzaría a figurar en la igualdad de condiciones con el hombre. Berta Morizot en Francia y Helen  Frankenhaler, Georgia O´Keefe y Luisa Nevelson en los EEUU son el mejor ejemplo.
Ellas serían las pioneras de los tiempos modernos. También contribuirían a ello las feministas inglesas que rechazaban anquilosados cánones patriarcales sobre el rol de la mujer y su presunta inferioridad intelectual. Así el despertar de la mujer en el arte varió de un país a otro. También, de acuerdo a la situación social y el grado de evolución de sus respectivas sociedades. Mientras más abiertas fuesen, más rápido era el acceso de la mujer a todas las manifestaciones de la cultura.

En Chile
Al desarrollo artístico de la mujer en nuestro país contribuyeron de manera destacada dos precursoras extranjeras: Fueron ellas María Graham y Clara Felleul, ayudante de Monvoisin esta última.  Sus vidas mundanas, ilustradas y de espíritu libertario, más las tertulias intelectuales de Isidora Zegers, permitirían que aparecieran las primeras pintoras chilenas. Paula Aldunate, Clara Álvarez Condarco y Agustina Gutiérrez se inscriben en un hermoso álbum de nuestras artes plásticas.
Años después con la creación de la Academia de Pintura y bajo la férrea disciplina del italiano Alejandro Cicarelli, se permitió el ingreso de mujeres pero con salvedad de no acceder al taller de desnudos. Las alumnas de alcurnia no podían contemplar cómo una mujer casi desnuda posaba para los hombres.
La mujer se mantuvo cauta en las lides pictóricas hasta que las  hermanas  Aurora y Magdalena  Mira, alumnas del maestro Pedro Lira, adquieren  notoriedad en el salón de 1884. Simultáneamente en los salones de Santiago y París, la mujer artista figura y hasta obtiene  premios. Otra mujer, la porteña Celia Castro va aún más lejos dejando el tradicional retrato y las flores para incursionar en el paisaje. Incluso logra obtener, gracias a su talento, que el gobierno chileno la pensionara con una beca a Europa.
Un poco más conservadoras, tres  alumnas de Cosme San Martín: Albina Elguin, Luisa y Berta Lastarria, mantiene la pintura intimista y naturalista hasta que Juan Francisco González inicia la ruptura en la enseñanza en la Escuela de Bellas Artes. Pero el derrocamiento de los convencionalismos sería el honor del español Fernando Álvarez de Sotomayor, quien con “Generación del Trece” producen el más importante cambio de la pintura chilena de este siglo. Allí figurarían de manera notoria algunas mujeres como: Judith Alpi, Elmina Moissan, Herminia Arrate y Ema Formas llamadas: “Las adelantadas del arte moderno”. A partir  de 1923, con el nacimiento del grupo Montparnasse, la mujer artista se vincula con el viejo mundo y las nuevas corrientes plásticas heredadas del cubismo y del expresionismo. Acompañan en su fama a Camilo Mori las artistas Eulalia Puga, Marta Villanueva y Henriette Petit, la más universal  del grupo. Paralelamente de la Escuela de Bellas Artes provienen Ana Cortés (Premio Nacional de Arte) Inés Puyó y María Tupper.

Escultora chilena de los años 40´s LiLy Garafulic en su taller.
Escultoras
La escultura ha tenido por su parte tres hitos importantes: el primero con la célebre Rebeca Matte Bello, hija única heredera de brillantes  intelectos y criada en una atmósfera de refinada cultura. Estudió con los mejores maestros  de Italia y, como escultora, superó  todos los moldes  formales de la época. A ella se deben monumentos como el de la Sociedad de las Naciones, el de los Héroes de la Concepción y la pieza en mármol llamada “El Eco”. Su senda fue seguida por Marta Colvin, abstracta e informalista, alumna de Henry Moore y que le dio a Chile el único premio en una Bienal Internacional, la de Sao Paulo, donde obtuvo el Gran Premio.
La tercer etapa parte con Laura Rodig y María Fuentealba hasta Lily  Garafulic (Premio Nacional de Arte) pasando por una fuerte presencia femenina en la escultura nacional lo que ha llevado a decir a numerosos críticos y estudiosos del arte que “Chile es un país de escultoras”. Todas las técnicas y los estilos, pasando desde lo más pequeño hasta lo más monumental, surgen de sus manos creadoras.
Desde los años cuarenta, época en que el arte se expande en múltiples estilos y tendencias, la mujer asume un papel mucho más protagónico, al extremo de superar muchas veces la presencia masculina tanto en exposiciones como en concursos: Delia del Carril, prolífica grabadora. Carmen Silva, pintora de vida. Gracia Barrios, en lo social y humano. Mireya Larenas, en las expresiones de la pareja. Tatiana Álamos en lo americanista hasta Irene Domínguez y Carmen Aldunate en lo onírico e irreal, sin desconocer las ingenuas como Consuelo Orb, Juan Lecaros y la popular Violeta Parra. Mas, las generaciones actuales y las jóvenes representan ese difícil rumbo que fuera boceteado por nuestras precursoras y pioneras en aquel tiempo lejano, el de los albores de nuestra vida independiente. Una tradición ininterrumpida de mujeres aportando lo mejor de si, al arte nacional.


Fuente: Revista “El Sábado”; Diario La Estrella de Valparaíso, pág. 2-3.